¿Qué es la Asertividad?

Palabras de una Terapeuta.

Cuando escribo, busco la palabra exacta, la frase que exprese justo lo que quiero decir y cómo quiero transmitirlo. Cuando hablamos, además, añadimos el tono de voz, expresión facial y corporal e intención. Con todo esto, le estamos dando información a nuestro interlocutor, y siempre podemos elegir la mejor manera de hacerlo. Por tanto, somos asertivos cuando ponemos en alza contribuir al bien común, querer dar lo mejor de nosotros siendo sinceros, generosos, poniéndonos en el lugar del otro y respetando la diferencia.

¿Qué significa ser asertivo?

Ser asertivo no significa esconderse detrás de palabras bonitas, no es una estrategia para ocultarnos, significa buscar la mejor manera de expresarnos para que llegue a la otra persona intacta, sin posibilidad de mal interpretar. El respeto a nosotros mismos es una prioridad y desde ahí, comunicarme, desde el derecho a expresar los propios sentimientos y a cometer errores. No es fácil o no estamos acostumbrados a escuchar lo que el otro quiere decirnos, sin embargo, demandamos sinceridad. ¿Estamos preparados para afrontarla o preferimos el engaño? Tenemos que aprender también a admitir nuestras equivocaciones y reconocerlas  dejando el orgullo y el ego de un lado.

 Somos asertivos cuando ponemos en alza contribuir al bien común.

Cuando estoy frente a alguien, esta persona me afecta a mí y yo a ella, hay un intercambio. Sería necesario entonces, comunicarnos con respeto y honestidad.

Requiere entrenamiento y dedicación hasta convertirlo en una habilidad personal. No es fácil, sobre todo en situaciones en las que las emociones nos arrastran. En estas ocasiones, reaccionar nos debilita, pero si nos damos cuenta, siempre podemos volver a empezar si tenemos claro y hemos decidido ser asertivos. Si la situación es difícil, podemos probar con preguntar y escuchar, así la persona se siente valorada y se abren nuevas posibilidades.

La verdad sobre la Asertividad.

Es bueno tener claro que nadie puede ser asertivo al cien por cien, no siempre decimos lo que tenemos que decir ni callamos lo que tenemos que callar. La asertividad está en el medio entre la agresividad y la pasividad, pero el ser humano vive en un equilibrio inestable, por tanto, lo normal es que haya una cierta oscilación. Se trata de ser primordialmente asertivo, respetándonos y respetando al otro, sin manipular ni permitir que nos manipulen. Ser asertivo es una elección y una cuestión de sana autoestima.

Cuando sientas que no estás en condiciones de tener una conversación, mejor el silencio que una mala respuesta. La ira, siempre lleva después a la humillación.

Las personas extraordinarias estamos dispuestas a aprender y a crecer como seres humanos, queremos dar lo mejor de nosotros mismos, tenemos buen corazón, pero a veces perdemos las formas.  Por eso es tan importante tener la firme voluntad de querer ser mejores, porque vivimos con torpeza, ciegos y como consecuencia causamos sufrimiento y sufrimos.

Es bueno tener claro que nadie puede ser asertivo al cien por cien, no siempre decimos lo que tenemos que decir ni callamos lo que tenemos que callar.

Respetar la diferencia, aceptar y perdonar es fundamental, sobre todo, contemplando la parte tuya que hay en todos. Cuidar el ego, cuya pauta mental es darnos la razón y negársela a los otros.

Finalmente, siempre podemos tomar medidas oportunas para cuidarnos de personas inconscientes, sin convertirlas en enemigos.

Sigamos entrenando, intentando cada día comunicarnos mejor, conseguiremos tener buenas relaciones con nuestro entorno y esto, sin duda, es parte de nuestra calidad de vida. Y una última cosa, la sonrisa es universal, es mensajera de bondad y expresa mucha información positiva solo con un gesto.

Adela López
Formadora, escritora y terapeuta.

“Ser asertivo es una elección y una cuestión de sana autoestima.”