¿Qué significa ser un Coach?

 

En Rudy Bormans Coaching estamos continuamente hablando del concepto “COACH”. Pero, ¿qué significa realmente ser un coach?

Ser coach personal o empresarial ha sido una de las profesiones que ha crecido muchísimo en la última década, tal y como podemos leer la noticia publicada por el País en el 2014 “Coaching, ¿la nueva burbuja?”. Esto ha hecho que sean muchas personas las que piensen que el coaching personal, empresarial o incluso el familiar, es una moda pasajera cargada de falsos mitos y leyendas. Algunos argumentan incluso, que se trata de una estafa para personas débiles que necesitan algo o alguien que les cambie la vida, y ante la desesperación, acuden a la iglesia o a un Coach. Nada más lejos de la realidad, y por ello a continuación les contaré lo que significa para mí esta profesión que llevo desempeñando en Gran Canaria desde hace más de 8 años.

Mi experiencia como Coach en Gran Canaria.

Para mi ser un Coach es ser simplemente “yo mismo”. Ser Coach es un estilo de vida. Un “algo” que se hace en todos los momentos del día sin que te des cuenta. Trabajo diariamente más de diez horas y aun así no estoy cansado. Cuando te dedicas a algo que realmente te apasiona, puedes confirmar que has encontrado lo que debes hacer en la vida. Durante muchos años he buscado mi camino a través de las miles de preguntas que me hacía en mi cabeza cada día, hasta que finalmente ¡voila!, puedo decir con mucho orgullo que me dedico a algo que me llena completamente.

Ser Coach es sobretodo ayudar a los demás. Para poder ayudar a los demás uno tiene que haber encontrado su propio equilibrio y desde allí “conectar” de forma profunda con sus clientes. Ese conectar lo llamo muchas veces “avatear”. Un verbo que no existe en el diccionario español pero que se me ocurrió cuando disfrutaba de la famosa película de James Cameron, Avatar. Cuando el protagonista de esta, entró en el mundo de los Avatares y “conectó” con ellos, fue capaz de ver y sentir su mundo tal y como ellos lo veían. Eso es lo que hago diariamente, conectar con los clientes. Pero lo más importante de todo es que estoy convencido de lo que hago, y por lo tanto, estoy seguro de que el Coach puede cambiar la vida de la gente.

Ser Coach conlleva también un crecimiento continuo personal. Aprendo todos los días de tanta gente distinta y con tantos desafíos distintos. El propio Dalai Lama lo escribe en unos de sus libros: más del 90 % de cómo somos como personas lo tenemos en común con los demás. Buscar estas similitudes, estas cosas en común, me permite conectar profundamente con mis clientes que así se sienten escuchados.

El verdadero Coach confía en sus clientes. He aprendido durante los años que nunca se debe subestimar a nadie. Desde un niño de 7 años hasta una anciana de 99. Las personas poseemos una fuente de tremenda sabiduría para hacer nuestras cosas y para tomar decisiones en nuestras vidas. Muchas veces estamos tan nublados por otras circunstancias, que no dejamos salir a la luz esa sabiduría. El Coach toca en lo más profundo a sus clientes para que ellos a su vez conecten de nuevo con su propia sabiduría para encontrar las respuestas que llevan dentro.

Al igual que en todas profesiones, existen falsos profesionales y verdaderos profesionales. Debemos investigar y asesorarnos a la hora de elegir un Coach. Esa elección puede ser el principio de una serie de elecciones que condicionarán tu vida para siempre. No olvides nunca que tú eliges al Coach, nunca al revés.